Zekana Alien Deng, 13 años, somalí. “Un día hubo una guerra... El ciego pidió ayuda pero el sordo no pudo oirle... El sordo vio al invidente, cogió su mano y utilizando el lenguaje de las manos, descubrieron a dónde se había ido la gente.”
Liban Ahmed Aviv, 10 años, etíope. “No me preguntes por qué soy un refugiado, no lo sé. Antes vivíamos con nuestros camellos. Ahora vivimos en un campamento. Pronto volveremos a casa. Eso es todo, pregunta a los mayores por qué.”
Said Abdi Said, 14 años, somalí. “Llegamos a Mombasa, en Kenia, y tuvimos que esperar. Fue terrible. Sé que nadie quiere a los refugiados pero, ¿es que no saben que no queremos ser refugiados?”
tic tac, no quise ser ironica, porque es cierto.
quizas si quise que se rian, y me arrepiento, esta mal.
hay que tomar conciencia de la dimencion, que de a cada segundo
dos africanos mueran de hambre.
como es creible que diplomaticos internacionales rian al oir esto?
tan creible como las injustas muertes.
tan real como terrible.
tan oculto y tapado, como a la vista esta la grandesa imperialista y los collares con perlas.
tan a la vista el apoyo argentino medio conservador a el campo, como si fuera una revolucion comunista, lo que en realidad es la oligarquia terrateniente manejando un boicot contra el gobierno demagogico.
y tan desapercivida pasa en la tapa de los diarios la inflacion que vuela como un globo aerostatico.
una causa implica luego una consecuencia.
debe primero mostrarse la causa, para lograr la consecuencia..
esta es la causa,
el bien esta primero,
el bien es lo que corresponde,
la tolerancia y paciencia viven siempre en paz
cerebral empatico
21/07/08
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