Un señor grandote, musculoso, en camiseta blanca y pelado soñaba que estaba en Las Vegas paseandose con sus padres de la mano, y unas chicas desnudas en limosina se reían de él.
Una joven con facciones orientales, figura estilizada y ropa de paramilitar(China contra los Uigures o Tibetanos) estaba soñando. En su sueño se compraba un tapado nuevo, pero luego no le alcanzaba el dinero para pagar su boda.
¿Qué haría ahora? Solo le quedaba mendigar en el cruze de la Avenida. Haciendo eso conoció a Jhony, un joven que vivía drogado con lo que venga; limpiaba los vidrios de los autos y con los secadores malabareaba. Un día ella se paro a su lado y abrió la puerta de esta nueva relación. Formaban juntos un buen equipo. Ella era la cara bonita y el hacía la logística, eran una luz. Pasaron los años y empezaron a formar un grupo de amigos cada vez más grande.
Esta joven jamás volvió a hablar con su prometido. Y dejó las promesas del pasado, en el lugar de donde venían. Feliz de tener todos los segundos vivos. Aprendió a volar cada día hacia lo más alto. Ella quería llegar al cielo. Quería, quería quería. Y sin darse cuenta, siempre estubo allí. Lo unico que me hara fuerte es mi presencia SEReal.
-"Disculpe Señorita, gustaría algo para desayunar? Estamos descendiendo. Prontos por llegar a la isla." -interrumpio una azafata. "Ohh, bueno! aceptaría un desayuno." Así volvio a la realidad y al avión. Gira su cabeza y debajo de su pie, y debajo de su cabeza había una estampita con una foto de alguién familiar. Era Johny! Que lo saludaba desde Mongolía en una postal.
Muy buen cuento luli (y bastante limado), te felicito. Voy a pegarme una vuelta cada tanto por aca. Te cuento que hoy rehabilite mi blog (aunque todavia no subi todos los textos que tenia en el anterior). Te dejo la dire asi pasas a visitarme: www.labusquedaesencial2.blogspot.com Nos hablamos! Besos!
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